


Asturias Es la consagración eterna de lo verde. Los múltiples matices de este color consiguen abarcarla totalmente: montañas, valles, bosques. La humedad oceánica favorece el paisaje y la vegetación.Su verdor se une a su orografía, donde la verticalidad de las cumbres cantábricas se mezcla con la suavidad de las montañas y la individualidad de los valles.
Aromas que nacen de las entrañas de su tierra húmeda, condimentan de mil sabores el aire. Cielo asediado por nubes bicolor serpentean las majestuosas cimas condicionando la personalidad de sus gentes. Gentes inequívocas y sencillas que consiguen que las despedidas duelan.
domingo, abril 15, 2007
Publicado por
emma
en
11:46 a. m.
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1 comentario:
Pero que guapetones los dos! si señor! ole, ole y ole!
Y otro ole por la sidra, que hace que me plantee volver por Asturias con mayor asiduidad...
Ains... Ese revoltijo de gambones, algas y oricios... esa sidra... esos quesos que hacen que los pinreles de mi señor esposo parezcan el paraiso del frescor primaveral de Fa...
Que ganas de volver, leñe!
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