domingo, junio 21, 2009

El corazón ya no canta. El corazón mutilado.
Es el amor sin amor una luz que se ha apagado. El corazón ya no canta, tanto dolor lo ha acallado, ha salpicado el rencor y ahora quien canta es el fado. Fado que cantas al son de un corazón enfadado.
El corazón ya no canta. El corazón agraviado. Ahora es un bulto sin voz, desposeído y cansado. El corazón ya no canta, estéril y desangrado... Se le negó la canción y ahora quien canta es el fado.

domingo, agosto 24, 2008

El eclipse

Cuando fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo había apresado, implacable y definitva. Ante su ignorancia topográfica se sentó con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir allí, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo en la España distante, particularmente en el convento de los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora.

Al despertar se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible que se disponían a sacrificarlo ante un altar, un altar que a Bartolomé le pareció como el lecho en que descansaría, al fin, de sus temores, de su destino, de sí mismo.

Tres años en el país le habían conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intentó algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.

Entonces floreció en él una idea que tuvo por digna de su talento y de su cultura universal y de su arduo conocimiento de Arístoteles. Recordó que para ese día se espera un eclipse total de sol. Y dispuso, en el màs íntimo, valerse de ese conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida.

_ Si me matáis_ les dijo_ puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura.

Los indígenas lo miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y esperó confiado, no sin cierto desdén.

Dos horas después el corazón de fray Bartolomé Arrazola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios ( brillante sobre la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían eclipses solares y lunares, que los astrónoms de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles.



El eclipse y otros cuentos . Editado por Alianza Cien

viernes, marzo 21, 2008

Robaron las más bellas!!


Uno de los grandes factores de orgullo nacional de Islandia es la belleza de sus mujeres. De genética predominantemente nórdico germana y anglo celta. Islandia fue fundada por marinos vikingos los cuales, tras una de sus tantas expediciones, descubr ieron una isla inhabitada con mucho potencial.
Tras crear las primeras estructuras y puertos en la isla, comenzaron las primeras invasiones a las Islas Británicas. Varios grupos de vikingos se enfocaron en la zona del norte y centro de Irlanda, donde, y según cuenta la leyenda, el único motivo por el que invadieron la isla fue para robar a las mujeres hermosas y así poblar su nueva patria. Bromas van y bromas vienen a lo largo de los siglos, uno de los mayores mito s de los islandeses es que las mujeres son muy bellas porque cuando sus antepasados fueron de "shopping" a Irlanda se llevaron a todas las guapas, e incluso fueron muy selectivos.
La ciencia lo ha confirmado. Efectivamente fueron a robar a las mujeres, y además fueron muy selectivos. Tras un exhaustivo análisis la empresa Islandesa de CODE Genetics llegó a la conclusión que las características genéticas de los primeros pobladores de la isla eran tales que hombres de origen nórdico -es decir los vikingos- conformaban entre un 85-95% de la población masculina; mientras que las mujeres de origen celta - es decir las que robaron de Irlanda- conformaban entre un 75-85% de la población femenina.